Merindad de Cuesta Urria
Situada en el somonte de la imponente Sierra de la Tesla, se extiende por el Valle bajo del río Nela, amplio y más mesetario por aquí, cerrado al norte por una comleja cadena de cerros, los cuales dejan entre ellos estrechos y escondidos vallejos. Los límites de la merindad son extremadamente sinuosos, englobando dentro los del municipio de Aforados de Moneo y colándose tras las tierras de Pedrosa y La Orden, las cuales desde siempre fueron y son de Tobalina. Este espacio fecundo campo de cereal, con cosechas abundantes, casi siempre aseguradas, por ello se refugian las arboledas en esos márgenes montañosos, donde las espesuras llegan a ser bosques importantes.
Comenzamos la visita por Nofuentes que es sede administrativa. Es villa de agradable aspecto, cuyo interés se centra en la existencia del viejo monasterio de las Clarisas, fundado en el siglo XV por doncella que cuidaba una ermita de la Virgen, habiéndole su imagen hablado milagrosamente. Hacia el este, justo en el extremo último de la merindad encontramos Ribamartín, otra de las originales cinco abadías seculares de la provincia. Importante pararnos en Extramiana donde existieron tres torres fuertes, dos de los Velasco y una de los Porras.
Ael es diminuta localidad, practicamente desolada donde su humilde templo se alzó en un románico de aspecto tardío. Localidad similar en destino es Almendres, localizada en un vallejo, careciendo de población estante. Valmayor de Cuesta Urrian poseyó reaprovechados en los muros de su destrozada parroquial varios dinteles y ventanas de estilo mozárabe. Nos adentramos en Las Quintanillas, un grupo de casas alrededor de una ermita-santuario donde se guarda la imagen de la Virgen ligada a las romerías dedicadas a la ya nombrada Virgen de Rivas, guardada en el convento de Nofuentes. Al otro lado del río Nela nos encontraremos con Baillo, subido en despejado repecho, posee sencillo templo románico, con el ábside dañado por tremenda, aunque vieja y atajada grieta. Por encima de Urria, muy en alto, sobre peñón saliente en la ladera de la Tesla, el castillo de Motealegre se presenta a nuestros ojos como impresionante baluarte guerrero, trabajado con mampuesto,cerrado y austero, de planta cuadrangular reforzada con cubos en los vertices, con lo cual resulta una de las fortalezas mas agrestes y bravas de toda la comarca. Descendiendo al confín meridional, Mijangos es lugar nombrado por lápida consagratoria aquí hallada, fechada en los tiempos visigodos del rey Recaredo.
